
Dejen de desperdiciar energía en el proceso de recocido del vidrio.
Seamos honestos: los hornos para el recocido del vidrio son verdaderamente consumidores enormes de energía. Si utilizan calefacción resistiva tradicional, básicamente están pagando por calentar el aire y las paredes del horno, solo para lograr que el vidrio alcance la temperatura adecuada. Es una gran pérdida de energía. Hemos encontrado una mejor manera: reemplazar esos sistemas por lámparas de infrarrojos de onda corta. En lugar de calentar toda la habitación, estas lámparas calientan directamente el vidrio.
Cómo funciona realmente
La mayoría de los sistemas dependen de la convección, que es un método lento para transmitir calor. Las lámparas de infrarrojos, en cambio, utilizan radiación. Piénsenlo como estar bajo el sol en un día frío: sienten el calor de inmediato, incluso si el aire a su alrededor está helado. Al utilizar lámparas de infrarrojos de onda corta, no es necesario mantener una “burbuja” de aire caliente. La energía llega directamente al vidrio. Esto significa que el tiempo necesario para alcanzar la temperatura adecuada disminuye, y la factura mensual de electricidad se vuelve más razonable.
Detalles sobre los componentes
No utilizamos cualquier lámpara. Elegimos la potencia adecuada según las necesidades específicas de cada lote de vidrio que se procese. Los tubos de cuarzo de alta potencia son ideales, ya que permiten calentar rápidamente el vidrio. Pero hay un problema: cuando se concentra tanta energía en un espacio pequeño, eso genera mucho estrés en los extremos de las lámparas. Es importante asegurarse de que la fuente de alimentación sea estable. Si hay picos de voltaje, los filamentos de las lámparas se quemarán.
Instalación
Utilizamos cubiertas de cuarzo, ya que pueden soportar el calor sin bloquear los rayos infrarrojos. Lo mejor es que utilizamos conectores estándar. Estos están diseñados para reemplazar fácilmente los componentes antiguos. No será necesario desmontar todo el sistema de control o pasar semanas cableando todo de nuevo, solo para ahorrar algo de dinero en electricidad.
La realidad
No les diré que esto sea una solución mágica. No lo es. Aunque ahorrarán mucho en términos de energía, estas lámparas son algo exigentes en cuanto al entorno en el que funcionan. Odian el polvo. Unas pocas huellas dactilares o una capa de suciedad en el tubo de cuarzo pueden causar “puntos calientes”, lo que a su vez puede dañar el tubo. Su equipo tendrá que mantener un calendario de limpieza regular. Es un paso adicional, claro. Pero si consideran cuán rápido se realizan los ciclos de recocido, el tiempo dedicado a la limpieza es un precio muy pequeño que pagar.