
Deje de desperdiciar energía en el proceso de recocido del vidrio
Seamos honestos: el recocido del vidrio es un proceso que consume mucha energía. La mayoría de los hornos tradicionales calientan toda la habitación, desperdiciando una gran cantidad de energía en el aire que rodea al vidrio, en lugar de en el propio vidrio. Es algo costoso y, francamente, ineficiente.
Por eso utilizamos sistemas de calefacción por infrarrojos de doble tubo. Este sistema permite dirigir el calor de forma precisa hacia el vidrio, evitando así perder energía calentando el aire. Así, su cuenta de electricidad se lo agradecerá.
Cómo funciona realmente este sistema de doble tubo
Imagínese tener el doble de superficie de calentamiento, sin necesidad de ocupar más espacio en el horno. Esa es la magia del diseño de doble tubo. Al utilizar dos filamentos, ya sea en paralelo o concéntricos, podemos concentrar más calor en un área más pequeña.
Esto significa que obtendrá un mayor rendimiento por pulgada cuadrada. Para usted, esto significa que podrá alcanzar rápidamente la temperatura crítica de transición del vidrio y mantenerla estable, sin las fluctuaciones térmicas habituales.
Dirigir el calor donde realmente se necesita
Los calentadores por convección son lentos, ya que dependen del aire para transmitir el calor. Pero estas lámparas de infrarrojos utilizan radiación de onda corta-media que llega directamente a la superficie del vidrio. Es un método rápido y eficiente.
Pero hay un problema: debido a la intensidad de estas lámparas, podría haber puntos calientes si el vidrio permanece inmóvil. Asegúrese de que el vidrio esté en movimiento o en rotación. Combínelo con un controlador PID adecuado y un termopar calibrado, y no tendrá que preocuparse por los daños causados por los choques térmicos.
Reemplazarlos y mantenerlos en funcionamiento
Si todavía utiliza bobinas resistivas antiguas, estas son un reemplazo perfecto. Utilizamos envolturas de cuarzo porque pueden soportar los ciclos constantes de calentamiento y enfriamiento sin romperse.
Para que duren más tiempo, debé prestar atención a dos cosas: primero, asegúrese de que su cableado pueda soportar la corriente máxima. Segundo, y esto es importante, mantenga sus reflectores limpios. Un poco de polvo en los reflectores puede reducir su eficiencia en un 20%, casi de inmediato. Límelos bien para que cada vatio de energía llegue al vidrio. Es un pequeño esfuerzo de mantenimiento que le ahorrará mucho dinero.